Pinturas rupestres

Imagínate lo emocionante que es caminar por el sendero de un cañón y encontrar un petroglifo realizado hace miles de años por los primeros pobladores de América, aquellos que caminaron el Estrecho de Bering para descubrir nuevas tierras. Historiadores creen que estos primeros americanos llegaron a la península y lograron una increíble comunión con la naturaleza.

Y si eso es sorprendente, conocer el monumental arte rupestre enclavado en la Sierra de San Francisco es una fascinante experiencia. Pinturas de hasta 4 metros de altura en negro y rojo que plasman el pensamiento mágico-religioso de nuestros ancestros y su relación con el entorno. Berrendos, cimarrones, liebres y serpientes, pumas, reptiles, manos y grandes figuras humanas, son algunas de las grandes representaciones plasmadas hace más de 10 mil años en una impresionante cueva custodiada por la sierra y desde la cual puede observarse el Océano Pacífico.

Para visitarlos se requiere un guía autorizado. Se sugieren los meses de octubre a mayo.